domingo, 25 de septiembre de 2016

El amor en los tiempos de Cartagena

Como los que me conocen saben no soy un ávido lector, pero el hecho de estar viajando y la cantidad de destinos ideales para la lectura visitados me llevaron a incursionar un poco más en el mundo literario. Uno de los libros que empecé a leer en el barco hacia Iquitos, en la amazonia peruana y siete meses antes de escribir este texto fue “El amor en los tiempos del cólera” de Gabriel García Márquez. Por una razón u otra (y claro, por la falta de hábito) terminé posponiendo su lectura durante mucho tiempo, leyendo a penas algunas páginas por semana.

jueves, 14 de julio de 2016

¡Gracias, Panamá!

Panamá fue el primer país de Centro América que visitamos en el viaje (y en nuestras vidas) y la experiencia no pudo haber sido mejor. Utópicas islas y playas paradisíacas, la imponente ciudad, verdes y húmedas sierras, comunidades surfers  y pueblos de montaña que parecen sacados de un cuento hacen de este país una mezcla de sensaciones que resulta espectacular.

jueves, 23 de junio de 2016

Muralla de prejuicios


Luego de buscar el más barato por largo rato llegamos al nuevo hospedaje y se respiraba un aire extraño. Nos instalamos en la habitación compartida entre más de quince personas y sin perder tiempo nos fuimos a duchar porque no dábamos más de lo sucios. Las señoritas iban y venían del baño con desespero para mirarse al espejo y acomodar sus vestidos exageradamente apretados. Era viernes: un día con muchos potenciales clientes en las calles.

viernes, 10 de junio de 2016

¡Adiós, Colombia!

Después de tanto, una vez más nos encontramos cerca de una frontera. Pero esta vez el trago viene con doble nostalgia ya que además de estar despidiendo al país en que más tiempo duró nuestra estadía hasta el momento también le estamos diciendo hasta luego a América del Sur.

lunes, 6 de junio de 2016

De amores y ciudades


La primera vez que fui a Cusco fue en el año 2013, eran mis vacaciones laborales y decidimos con una amiga visitar Perú. Quedé enamorada de esta ciudad tanto por su belleza como por la energía que se respira. Soy de las personas que dicen que no podría vivir en otro lugar que no sea mi querido Buenos Aires, pero al irme de Cusco le dije a todo el mundo “yo acá podría quedarme a vivir  tranquilamente”.