jueves, 5 de noviembre de 2015

¡Hasta la próxima, patas!

Hace exactamente cuatro meses cruzábamos la frontera de Desaguadero en bus y arribábamos la ciudad de Puno, primera de nuestro recorrido en Perú, con muchísimas expectativas. En ese momento aún no sabíamos que nuestras expectativas iban a quedar cortas.

lunes, 5 de octubre de 2015

¿Qué tal tu día?

Una de las cosas que más me llama la atención sobre la vida mientras se está de viaje es cómo se suele poner el foco en lo anecdótico en vez de en lo cotidiano. Siento que es una costumbre muy positiva que podríamos aplicar siempre en nuestra vida diaria para hacerla algo menos monótono y más divertido.

domingo, 6 de septiembre de 2015

Machupicchu

“Lo cierto, lo importante, es que nos encontramos aquí frente a una pura expresión de la civilización indígena más poderosa de América, inmaculada por el contacto de la civilización vencedora y plena de inmensos tesoros de evocación entre sus muros muertos de aburrimiento de no ser, y en el paisaje estupendo que lo circunda y le da el marco necesario para extasiar al soñador que vaga porque sí entre sus ruinas.”

Ernesto Che Guevara

viernes, 28 de agosto de 2015

¿Se puede morir de amor?

Nos despertamos a las tres de la madrugada y el frío arequipeño era intenso. La combi pasaría a buscarnos a las tres y media, así que rápidamente terminamos de alistar nuestras mochilas y corrí a la cocina para tomar el último trago de leche que quedaba en nuestro sachet, porque viajar es así: no se puede desperdiciar nada. Esta filosofía me recuerda una historia de mi abuela Elisa, quien cuando era pequeña a veces tenía el privilegio de ser invitada por unos amigos a una panadería donde podría elegir lo que ella quisiera para merendar. La parte desafortunada era que mi bisabuela le ordenaba que no pidiera más de una unidad de las delicias que se ofrecían en el local, ya que si no “sería un abuso”. Por esta razón era que mi abuela siempre elegía la factura más grande, por más fea que fuera. “Pero Elisa, son mucho más ricas las de chocolate”. “No importa, quiero esa”. Muchas veces durante el viaje yo me sentí igual. En ese momento no quería esa leche, pero quién sabe cuándo volvería a tomar y entonces, adentro.