Qué linda sos, Bolivia. Con tu altiplano y tus cerros, tu salar y
tus lagunas, tu frío que quiebra los labios. Con tu paja brava, tus quinuales,
tus llamas y vicuñas, con tu altura. Con tu Illimani, tu Huayna Potosí, tu
Illampú. Con tu amazonia, tus monos y delfines rosados. Tus selvas y ríos, tu
calor sofocante. Con tu Alto, tus calmos pueblos y enquilombadas ciudades, con
tus plazas. Con tu teleférico, tus trufis. Con tus islas y tu Titicaca. Con tus
rutas sinuosas, peligrosas y sin asfaltar. Qué linda que sos.